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Una comunidad alrededor del fuego: la experiencia de las estufas rocket en Mar Chiquita

En Mar Chiquita, una iniciativa surgida durante la pandemia continúa creciendo y generando encuentros entre vecinos. Se trata de la construcción comunitaria de estufas rocket, una alternativa de calefacción que, además de brindar calor a los hogares, se convirtió en una herramienta para compartir saberes y fortalecer los vínculos.

La historia comenzó cuando Alex, maestro estufero, llegó al pueblo dispuesto a transmitir sus conocimientos. Junto a Andrés, quien se convirtió en uno de sus principales colaboradores e intérpretes de esos saberes, comenzaron a construir la primera estufa en una vivienda particular.

Barro, arena, ladrillos, caños, herramientas y muchas manos fueron dando forma a aquel primer proyecto. Personas con distintos conocimientos y, muchas veces, sin experiencia previa en construcción, se animaron a participar. Entre el trabajo, las risas y el aprendizaje compartido, el encuentro alrededor del fuego comenzó a generar algo más que una estufa: nuevos vínculos y un fuerte sentido de comunidad.

La experiencia luego llegó a la sede de Fomento de Mar Chiquita, donde se construyó una estufa para brindar calefacción al espacio comunitario durante la pandemia. Con el tiempo, también surgieron nuevos proyectos en viviendas particulares.

Cuando la sede de Fomento fue remodelada y aquella primera estufa tuvo que ser retirada, Andrés volvió a impulsar la idea de convocar nuevamente a Alex y a todos aquellos vecinos interesados en aprender y colaborar. Y, una vez más, el fuego volvió a reunir a la comunidad.

Actualmente, los jueves por la tarde en la sede de Fomento de Mar Chiquita se encuentran quienes quieren aprender, intercambiar conocimientos, colaborar en la construcción de una estufa para otra familia o simplemente compartir un momento con otros vecinos.

Ya son varias las estufas construidas en distintas casas, cada una adaptada a diferentes necesidades y diseños. Pero el objetivo parece ir mucho más allá de la calefacción: se trata de recuperar el valor del encuentro, del trabajo colectivo y de las manos que, juntas, pueden transformar un espacio.

Porque alrededor del fuego no solo se construyen estufas. También se construyen vínculos, comunidad y ganas de hacer algo mejor entre todos.