La madrugada de este sábado volvió a golpear a los responsables de Ganga, la casa de ropa de Juan B. Justo 6812, justo enfrente del Hospital Regional. Cuando llegaron para abrir, se encontraron con la vidriera rota y los vidrios desparramados sobre la vereda.
Si bien esta vez no se llevaron mercadería, el hecho se suma a una seguidilla que tiene en alerta a todo el comercio de la zona.
El primer golpe fue el 30 de agosto, cuando sufrieron un robo comando que los marcó. Hace apenas diez días volvieron a intentar robarles. Y anoche, por tercera vez, volvieron a encontrarse con la vidriera destrozada.
Así lo contaron los propios dueños en un mensaje que difundieron en sus redes junto a la foto del local dañado:
«Hay situaciones que nos van desgastando. Hace unos meses vivimos un robo comando que nos marcó. Hace 10 días sufrimos otro intento y anoche volvimos a encontrar nuestra vidriera destrozada».
«Cada episodio significa dinero, tiempo, preocupación y un enorme desgaste para quienes todos los días levantamos la persiana con ganas de seguir adelante».
«Queremos seguir trabajando, pero cada vez se hace más difícil hacerlo así. Gracias de corazón a quienes nos acompañan y nos dan fuerzas para seguir».
La bronca de los comerciantes no es solo por el costo de reponer el vidrio, que ya tuvieron que cambiar en más de una oportunidad. Es por la sensación de que la zona quedó liberada de noche, a pesar de estar frente a uno de los hospitales más importantes de la ciudad, con movimiento constante de gente.

