«No se puede borrar la memoria de un artista»: el mural «30 Mil Motivos»de Osmar Freites fue borrado en Mar del Plata
El mural “30 Mil Motivos”, una obra del artista Osmar Freites que representa la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, fue tapado con pintura gris en la ciudad de Mar del Plata, según contó su hija Abril Freites en Stream Radio La Voz de Mar Chiquita.

La obra, considerada un testimonio visual clave en la escena cultural y de derechos humanos local, había ocupado un lugar central desde su inauguración en 2014 en el Centro Cultural Osvaldo Soriano de Mar del Plata. Osmar Freites, quien cultivó una trayectoria reconocida por su compromiso con la memoria, fue vecino de Mar Chiquita y vivía en La Caleta, donde falleció en junio de 2015.
Abril Freites relató que el mural está ubicado en una zona muy concurrida de Mar del Plata, por donde pasan todos los colectivos, y que se enteraron del tapado cuando su hermana, que había ido a estudiar por la mañana, volvió y vio la obra cubierta. No es la primera vez que enfrentan una situación de este estilo con el mural: en 2015, durante las elecciones, fue tapado por carteles que proponían votar en blanco, y en 2021 realizaron una pintada con aerosol con mensajes muy violentos y negacionistas, incluyendo un signo de pesos sobre la cara de una de las madres.
Respecto del mensaje de este mural la hija del artista expresó: “¿Quién puede tener el estómago para tapar con pintura la cara de una abuela? el mural buscaba ser algo esperanzador, con un símbolo de ir hacia adelante sin olvidar el pasado, y que representaba mucho más que las abuelas: representaba todo el temor que tuvo la sociedad argentina durante la dictadura, siendo una pintura que invitaba a hacerse preguntas a los vecinos y vecinas”.
El mural era enorme y fue restaurado dos veces gracias a una comunidad atenta a su preservación. Sin embargo, con la excusa de que hubo unas filtraciones, lo taparon con pintura gris. Abril calificó el argumento como ridículo, porque se podían hacer las reparaciones necesarias sin borrar esa huella artística de la historia. “El municipio sostiene que se trató de una acción de un privado por una situación de plomería y que al arreglarlo lo cubrieron por completo. Es increíble que el municipio diga que no tenía idea de lo que estaba pasando, lo cual, en caso de ser cierto, habla de la ausencia total de quienes gobiernan Mar del Plata. ¿Cómo no van a estar al tanto de lo que pasa con su patrimonio cultural?”.
Finalmente, Abril recordó que su padre, Osmar Freites, fue uno de los primeros habitantes de La Caleta, trabajó mucho y participó en proyectos para pintar escuelas e intervenir plazas. Era una persona muy querida por la gente, que tenía sus convicciones a flor de piel, pero incluso quienes no coincidían con su pensamiento lo querían por su capacidad para dialogar y para dar una mano siempre. “No se puede borrar la memoria de un artista de una ciudad, como si su obra no significara nada para los miles de ciudadanos que la veían todos los días”.












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