Massafra

Deportes General Info General

Kimberley festejó a lo grande los 50 años de su natatorio

El «Dragón» celebró en su sede social el quincuagésimo aniversario de su pileta junto con nadadores de todas las épocas que compartieron una posta recreativa, dirigentes, socios y representantes municipales y de organizaciones deportivas.

«Kimberley es familia», sostuvo Jorge Falcone, histórico dirigente de la institución cuando le tocó hablar en el escenario y la postal que tenía de frente fue el fiel reflejo de ello. Apellidos que se repiten a lo largo de la historia, que ya sonaban en aquel verano de 1976 y hoy, cincuenta años después, siguen siendo parte de la institución a través de distintas generaciones.

Con esa mezcla de emociones, los primeros abrazos en el ingreso al natatorio dieron muestra de lo que se iba a venir. El reencuentro de ex nadadores que representaron al club en décadas pasadas y que este viernes volvieron a participar de una posta junto a deportistas actuales y jóvenes de las escuelas de natación que se preparan para ser el futuro.

Esa «Generación Kimberley» estuvo conformada por nombres como Fabián Zumbo , ⁠Lionel Gherbi, Yamila Zavala Rodriguez, Romina Castagnola, Laura Conti, Soledad López, Gaston César , Sofía Conti y Andrea César.

En otros andariveles estuvieron los equipos de «La Dragoneta 3» con Juan Ignacio Méndez, Carola Ané, Catalina Prieto Fernández, Rosario Cáceres Dapoto, Emilia Delfino, Milagros García, Alma González, Joaquín Caporaletti, Bautista Ané e Isabella Solas; «La Mejor» con, Guadalupe García Castagnola, Sofía Schandeler, Angéelica Cantarella, Florencia Lalonardi, Antonella Herrán, Valentín Prieto Fernández, Victoria Bianchini, Leonel Rodríguez Fink, Malena Peri y Delfina Fuentes; y «Los Otros» conformado por Martina Torres, Emilia Colombo, Isabella Ackerley, Martina Gelpi, Tiziano Belucci, Ian Alfonzo, Thiziano Paz, Ramón García y Juan Martín Francech.

Una vez finalizada sus participaciones, la Subcomisión de Natación le otorgó reconocimientos a los Generación Kimberley en la antesala de lo que fue la exhibición de nado sincronizado que, a puro ritmo, levantó al público que se encontraba en los alrededores al natatorio y en la pasarela superior.

Como es habitual cada vez que hay una celebración, los deportistas de la disciplina fueron los encargados de bajar de las cocinas con los distintos platos y recorrer el hall del club, el sector del café y la vereda donde se ubicaban los presentes y donde también estaban los puntos de bebidas que contaron con la asistencia de dirigentes y allegados a la institución.

Entremedio del evento, la palabra pasó al presidente del Club Atlético Kimberley, Luciano Mignini, y a sus predecesores, Jorge Falcone y Emilio Van Gool, quienes pusieron en palabras lo que significó y significa el natatorio.

«Todos tenemos una anécdota acá dentro en esta pileta, que no es una más sino que es un ícono de Mar del Plata. Por eso quiero agradecer a a todos los directivos que de alguna manera nos trajeron hasta esta fecha. En estos meses me tocó ver a un montón de chicos y chicas y compañeros de comisión que querían colaborar y que esto salga bien. Por eso, esta noche es producto de su dedicación, compromiso y amor por el club», expresó Mignini.

El mando pasó a Falcone que recorrió rápidamente la historia de la pileta, desde la idea inicial que se gestó en 1969 hasta la concreción y los pasos posteriores. «El club venía acompañado de una década deportiva muy buena. había tenido un equipo de fútbol que había conmovido a la ciudad de Mar del Plata, el famoso Kimberley del 70. Teníamos unos bailes muy importantes y la salida de los títulos patrimoniales y la llegada de una pileta natación a Mar del Plata, que era la tercera, hicieron que se generara un cambio muy importante».

Y agregó: «Cuando vienen a la pileta de Kimberley dicen ‘acá mi papá me traía cuando era chica’, ‘allá me compraba la gaseosa y ahora yo traigo a mis hijos’ . Y resulta que los hijos de esa señora ahora traen a los hijos. Por eso, desde 1921 que tuvimos el primer presidente -José Villante- hasta el último que es Luciano Mignini, siempre trabajamos para que Kimberley sea el club de la familia».

Por último, Van Gool remarcó la línea de trabajo que ha tenido el club a lo largo de toda su historia. «La inauguración de la pileta, que fue un acontecimiento en nuestra ciudad marcó un antes y un después en la historia de nuestro club porque a partir de ahí creció la masa societaria y en esa época nuestra institución llegó a ser una de las principales instituciones deportivas del país. Y Junto con la inauguración, nació la escuela de natación que desde sus inicios hasta el presente sobresale por su infraestructura, su ambiente familiar y la calidad humana y técnica de sus profesores. Y eso es lo que hace que miles de marplatenses hayan aprendido a nadar en nuestra pileta y la sigan eligiendo en el día a día».

Por último, el corte de torta también se vio atravesado por el sentido de pertenencia y el amor por los colores. Tras el clásico «feliz cumpleaños», propios y ajenos levantaron las banderas y agitaron el escudo al grito de «dale campeón» para que la Avenida Independencia se tiña de verde y blanco una noche más.